
Desde aquella habitación,
desde aquel rincón tan exquisito,
lanzamos un mensaje para todo el universo.
(SECOND-rincón exquisito)
Decidme entonces…
¿No se ha de parar el mundo cuando yo muera?
¿Dejaré de existir como si tal cosa, como si desapareciera en el hálito de una respiración cualquiera?
¿Será posible un mundo, un universo, una luz encendida que no posea un algo de mi física?
Disculpad estas tribulaciones de la que fue mi voz adolescente
presa de la fuerza y de la posesión eterna del tiempo.
Disculpadme esa voz de entonces, inconsciente,
desconocedora de ausencias, de nadas.
Voz pura y a la vez manchada por la esperanza, por el anhelo, por el sueño.
Voz lejana y que pienso en si alguna vez encontró un eco.
Quizás mi voz de ahora os suene más calmada, más dubitativa,
cansada…es posible.
Ahora conozco como vosotros la debilidad del hombre
y he llegado a comprender
que todo cuanto poseo se lo he robado a los demás.
Disculpadla,
porque mi voz de ahora es un pájaro que intenta el vuelo
con el cuerpo lleno de plomo.
Mi voz de ahora es el tratado mecánico de piedras y palabras, de vientos y de golpes
con el que reconstruyo esta casa que algún día seré yo.
Y disculpad también por mi voz futura: por su rara y extraña quietud,
por descreída y sabia,
por conocedora de la inutilidad de todo.
Esa voz suave pero inmutable,
sentenciosa…muerta
que os contará lo innecesario que fue crear y creer,
y sobre todo
lo sonrojante que es la vida
cuando se la observa desde la luz que esta desecha.
Esa voz será mi voz futura, la que pertenecerá al tiempo en que os mire
y os vea ya en otro tiempo y os vea ya en otras formas.
Y si podéis de nuevo,
disculpad la que será mi última voz,
la voz soñada,
la verdadera voz del total silencio:
el chillido ansiado
que nace desde adentro y solo hacia dentro retumba.

15 comentarios:
Es curioso esto del tiempo: que diferente es el "ahora" escrito del leído. Un "ahora" escrito está condenado a perder su significado.
Yo difiero, fuente de sed, con todo el respeto.
El ahora deber ser escrito con vocación de eternidad, de lo contrario ¿para qué escibirlo? para esos casos ya tenemos el viento.
A mi me gusta el lobo sobre el pelado monte, valiente. Me da igual si aulla o se refugia en su cueva, me da igual si caza o sestea. Él es así y, precisamente por eso, los lobos no se disculpan. Aman y asesinan pero siempre con flow.
Salu2 Córneos.
Este poema camina tan cerca de los pensamientos con los que contemplamos lo hablado;-escrito anteriormente-El juicio que someten nuestros nuevos ojos con más conocimiento, nos hace dudar si llegarán a ser lo que para nosotros son. Las interrogaciones de este particular sobre tus palabras, amigo poeta, van tan cerca de mi propia realidad que puedo afirmar con más rotundidad que el poeta es su propía interrogación contestada por su poesía.
Abrazos Atronadores
El ahora, el futuro, el pasado, lo soñado o imaginado. Partes de lo que somos, fuimos, seremos...sombras de lo anhelado. Amigo lobo, como ya acostumbras me has provocado un colapso "intelectoemocional". Voy a servirme otro wisky.
Las preguntas su fluyen, es que estás vivo... así que sin más... vive!
Besicos
Está claro que lo dejarás en este mundo son un puñado de poemas como éste, una maravilla para el lector que los coja. Tus poemas no morirán, pues son atemporales e ignoran las modas, son pequeñas joyas que por lo menos a unos cuantos nos gustaría tener en forma de libro, al alcande de la mano, en la mesilla de noche o una tarde de verano junto al mar, no importa donde. Y son atemporales porque has buceado a muchos metros de profundidad en el océano encrespado que es tu vida y luego nos lo has contado y los que no hemos podido bajar a tantos metros te lo agradecemos.
Enhorabuena por el poema, le veo un aire distinto. ¿Será que estás volviéndote más fino? Es otro registro tuyo que en poesía no conocía, pero hay tantos poemas tuyos que no hemos leído...
Hola La fuente de sed:
Exactamente, el “ahora” escrito desparece al instante para convertirse ya en otro “ahora”, que será siempre el “ahora” del que lo lea. Mi “ahora” escrito ya no será mi “ahora” nunca más y sí el “ahora” de todos vosotros, si volvéis a leer este poema algún día…
Gracias por tu reflexión.
Hola Javier:
Tú también tienes razón.
Creo que La fuente de sed habla estrictamente de la no existencia del presente como tiempo físico, pues desde un segundo después, ese mismo momento siempre será pasado.
Tú hablas de tiempo desde lo literario, y es incuestionable lo que dices, pues siempre que se habla del presente, del ahora, ha de hacerse de una manera futura, con vocación de eternidad como tú muy bien dices. El sentimiento del “ahora” ha de ser eterno para que siempre sea reconocible y pueda elevarse del reloj y del tiempo.
Eso de amar y asesinar con flow me gusta…ambas cosas son las que más me gustan de mi “ahora” perecedero y eterno.
A sus pies.
Hola Rafael:
Atronadores aplausos para la última frase amigo Rafael. Que bonita reflexión…
Por rizar el rizo… ¿Y si la poesía fuera la interrogación y el poeta fuera la respuesta a su poesía? ¿Mi vida es el resultado de mis textos o mis textos son el resultado de mí vida?
A veces pienso en un hombre que construye piedra a piedra una casa…Él le da forma a la estructura, de acuerdo, pero en realidad la estructura, durante ese proceso, le devuelve mucho más…
Vuelva pronto.
Hola La forma sentada:
A mí el colapso “teenvidioquetecagas” me lo provocas tú siempre que me recuerdas esos whiskazos que te endiñas. Que gracias a tí, esta bitácora parece un bar de esos donde no se sirve cerveza sin alcohol y donde está prohibido hablar, de estas o cualquier otras cosas, sin una copa en la mano…Así debería de ser el paraíso si existiera: rock, copitas,amigos, chicas y risas, muchas risas.
saludos
Hola Belén:
Gracias por acercarte a esta guarida, en la que el “red” es más que un color.
Besos.
Hola Sara:
Gracias por tus palabras.
Como siempre me pillas…Sí, tiene un aire distinto el poema. Es curioso, mis primeros textos, allá por la protohistoria, andaban más cerca de este poema que de aquellos otros más explícitos, más secos que todos conoceís. Llevo un tiempo escribiendo y últimamente todos me salen más suaves, más sosegados, cansados… (como digo en el poema en mi voz de ahora).
En este poema hablo de mi voz poética y su evolución, y me desdoblo para verla desde afuera: ahora, antes y mañana. Incluso la veo en esa última voz que será la mía cuando ya este muerto…esa implosión que sentimos todos, al por ejemplo, ver el mar atardeciendo, ese chillido interno de nuestra alma que se queda adentro y que solo uno mismo escucha…Porque morimos, sí, pero nuestro aliento es tan gigantesco que se sigue oyendo..¿O tú no oyes el de todos aquellos que ya se fueron? Seguro, querida Sara, que tú sí, tú lo tienes que oír para escribir como escribes.
Un beso enorme.
Las cosas bellas se escriben desde el hoy, incluso las menos bellas. cuando uno se va, solo queda la nada, el vacio el no ser, para que pedir disculpas si los que queden tendrán la fortuna temporal de disfrutar de poesía cono esta...
Hola Elena:
Bienvenida a esta bítacora.
Cuando vivimos, existimos, habitamos...¿Donde queda la nada?¿No existe?¿Todo es vacio para ella? No sé, la verdad me cuesta creerlo, que pueda desaparecer la nada tan totalmente...¿Podemos entonces desaparecer nosotros tan absolutamente al irnos? ¿No queda al menos un hálito, un resplandor...una voz colectiva?
saludos, en esta tu casa.
Empleamos nuestro tiempo en construir, luego, casi siempre no lo vemos bien y rectificamos. Vuelta a gastar la energia...volver a empezar.
"Reconstruyo esta casa que algún día seré yo". Cuando llegues al final, ya sin fuerzas, te recriminarás el haber sido tan exigente contigo mismo. Es duro el camino de la perfección y piensa: todo acaba para volver a empezar.
Saludos
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