lunes, noviembre 02, 2009

A 4 VOCES




(título: Anton Räderscheidt ; autor: August Sander, 1927)





Desde aquella habitación,

desde aquel rincón tan exquisito,

lanzamos un mensaje para todo el universo.

(SECOND-rincón exquisito)






Decidme entonces…


¿No se ha de parar el mundo cuando yo muera?
¿Dejaré de existir como si tal cosa, como si desapareciera en el hálito de una respiración cualquiera?
¿Será posible un mundo, un universo, una luz encendida que no posea un algo de mi física?


Disculpad estas tribulaciones de la que fue mi voz adolescente
presa de la fuerza y de la posesión eterna del tiempo.
Disculpadme esa voz de entonces, inconsciente,
desconocedora de ausencias, de nadas.
Voz pura y a la vez manchada por la esperanza, por el anhelo, por el sueño.
Voz lejana y que pienso en si alguna vez encontró un eco.


Quizás mi voz de ahora os suene más calmada, más dubitativa,
cansada…es posible.
Ahora conozco como vosotros la debilidad del hombre
y he llegado a comprender
que todo cuanto poseo se lo he robado a los demás.
Disculpadla,
porque mi voz de ahora es un pájaro que intenta el vuelo
con el cuerpo lleno de plomo.
Mi voz de ahora es el tratado mecánico de piedras y palabras, de vientos y de golpes
con el que reconstruyo esta casa que algún día seré yo.


Y disculpad también por mi voz futura: por su rara y extraña quietud,
por descreída y sabia,
por conocedora de la inutilidad de todo.
Esa voz suave pero inmutable,
sentenciosa…muerta
que os contará lo innecesario que fue crear y creer,
y sobre todo
lo sonrojante que es la vida
cuando se la observa desde la luz que esta desecha.
Esa voz será mi voz futura, la que pertenecerá al tiempo en que os mire
y os vea ya en otro tiempo y os vea ya en otras formas.


Y si podéis de nuevo,
disculpad la que será mi última voz,
la voz soñada,
la verdadera voz del total silencio:
el chillido ansiado
que nace desde adentro y solo hacia dentro retumba.


lunes, octubre 19, 2009

FIN DE FIESTA


Abrió las piernas
fuego en mis venas
era una estrella
¿Qué has venido a hacer aquí?





Uno…



Es cierto que las drogas recorrieron mi sangre
de una manera demasiado bella. Necesaria.
Que por adentrarse vieron el infinito que nadie pudo ver,
y que por adentrarse en mi infinito
ahora surfean a su antojo en mi memoria.



Dos…



Que sentí egoísmo, y con ello libertad,
al escuchar el acorde eléctrico de una guitarra.
Que comprendí con ello mí pertenecía al rock y a sus tres tiempos comprendidos:
lento, rápido, salvaje.



Tres…



Que todo lo soñé ante una carretera, y nada ante la página leída.

Que escribí únicamente por el agotamiento que produce la eterna espera.

Que quise ser arquitecto de catedrales, pero que en realidad solo me construí un presidio.


Cuatro…


Que me sentí mendigo ante el mar,
borracho ante el amanecer
y desterrado ante el bosque,
y que todos ellos me aceptaron, pues en ellos busqué ser lo componente y nunca más lo transitorio.

Que de niño lloré asustado ante la idea de la muerte,
y que ahora, sin embargo,
conozco el secreto que la hace vivir: yo.

Y que no hay verdad más absoluta,
ni palabras que pueda afirmar tan rotundamente,
que nada hubo mejor ni más pleno
que llenar de semen el cuerpo sudado y yaciente
de una mujer.


Última…

Y que cuanto frio pasé
por empeñarme en vivir con la ventana abierta.







Cerró las piernas
suenan sirenas
era una estrella
ya se largaba de aquí...


(PEREZA - Violento amor)







domingo, agosto 30, 2009

INTELIJENCIA, DAME EL NOMBRE...

Mi vida es todo poesía.


No soy un literato, soy un poeta que realizo el sueño de su vida. Para mí no existe más que la belleza.


Juan Ramón Jiménez


Casa-museo de Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprudí en Moguer, Huelva (agosto de 2009)


Cuantas veces me habrá construido como poeta la arquitectura de sus poemas, y a la vez, cuantas veces me habrá de-construido el profundo sentimiento, la pura poesía que contienen sus versos. (Antes he usado la palabra de-construido, es más correcto: destruido, por que en ello no había ningún proceso estructurado, sino simple y llanamente: demolición).

Cuantas veces me ha derribado su sentimiento, ya la vez, al destruirme, al sentir el mensaje poético de Juan Ramón, cuantas veces he podido yo, a partir de ese derribo, recuperar, descubrir e incluso construir un sentimiento: mi sentimiento.

El me ha hecho gracias a derribarme, y también, por construirme, me ha de destrozado….

Porque al analizar sus estructuras, sus composiciones, sus formas estructuradas de crear poemas, sus fragmentaciones, su constante matización y su ritmo en ese análisis más frio de estudiante de medicina que disecciona un cuerpo de poema, se ha construido en mí, un ente poético, un ser poeta, un pensamiento meta- poético que a la vez me ha destrozado como poeta, porque después de analizarle, después de perderme en la elevada torre de su poesía, he comprendido que otro “yo” surgía, otro “yo” alejado de su poesía, otro “yo” que me gustaría que fuera más cercano a su “yo”, pero que en realidad es un “yo” casi puramente mío.

Cuantas veces intenté entender lo del ultra cielo y lo de su ultra mar…cuantas veces me preguntaba el porque de esta utilización, que sin llegarme adentro del todo no paraba de sonar en mi interior. Ahora entiendo, o veo, que otro ultracielo y otra ultra mar se hallan en ese poeta-dios que somos y que tan perfectamente definió él. Quizás lo he sentido y he comprendido: que todo reside en el mas allá del todo. Que con esos dos “ultra” se puede delimitar el no límite del todo… que manera más sencilla y bella de ir más allá aun del más allá…ser un telescopio tan potente que sirva como el mejor microscopio del mundo.

Debía esta visita desde hace mucho, mucho tiempo, desde que en 1992 leí “el viaje definitivo” que cambió, como ninguna otra cosa, mi vida para siempre. He comprendido ahora que el germen de la poesía anidó en mí desde ese día, para mi desgracia, pues con los años su fruto de tristeza, desesperanza y soledad se revelaron amargamente en mi pensamiento y en mí sentir. Pero uno no puede escapar a lo que lleva dentro una vez se ha revelado. Yo he aceptado que ese es mi destino, el destino que poseemos aquellos para los que solo existe la belleza, pues todo lo demás no cabe en ese mundo de ultracielo y de ultramar al que pertenecemos. Allí se haya mi ciudadanía.

M.P.S

(Juan Ramón, a lo largo de su vida, corrigió continuamente sus poemas. Cuando pensaba que ya estaban acabados colocaba estas siglas al final: Meditado. Para. Siempre)

apéndice:

Mi plata, aquí, respuesta de la plata que soñaba esta plata en la mañana limpia de mi Moguer de plata, de mi Puerto de plata, de mi Cádiz de plata, niño yo triste soñeando siempre el ultramar, con la ultratierra, el ultracielo. Y el ultracielo estaba aquí con esta tierra, la ultratierra, este ultramar, con este mar; y aquí, en este ultramar, mi hombre encontró, norte y sur, su conciencia plenitente, porque esta le faltaba. Y estoy alegre de alegría llena, con mi mitad allí, mi allí, complementándome, pues ya tengo mi totalidad, la plata mía aquí en el sur, en este sur.


De su libro "Animal de fondo", 1949.


sábado, agosto 29, 2009

TELEGRAMA

Gonzalo Scarpa. stop. VIII Festival internacional de poesía del Moncayo. stop. Ayer viernes. stop. Monasterio de Veruela. stop. Dos poemas. stop. Con eso basta. stop.



Me molan esta foto y este video suyos:







Te vigilo chaval...

martes, agosto 18, 2009

"ACHANTA LA MUY"

El valor nunca es mayor que cuando nace de la última necesidad.
Saavedra Fajardo



Paseabamos de noche por madrid.Madrid, enero, ya sabeis: la meseta, un frio que pela. Madrid, enero...¿Qué hacia yo en Madrid en enero? Me acuerdo perfectamente, pero no os lo cuento, es privado.Todo no lo voy a contar en este blog, todo no. Aunque igual sería mejor hacerlo.Sería mejor contaros todo.Igual seria mejor enseñar cartas. Enseñar cartas, como cuando jugaba al poker en el ejercito y me la jugaba con una miserable pareja de cuatros.Enseñar cartas y quedarte con esa cara de tonto, porque claro, el otro siempre llleva un trio de jotas, o color, o poker, o cualquier cosa que tenga más valor que la tuya. El caso es que siempre te ganan. Siempre te ganan cuando te la juegas, inevitable. Porque vas de jugador pero no lo eres. Lo que eres es un pardillo.Te ganan porque te tienen que ganar y porque en el fondo quieres que te ganen. Te has creido todos los putos libros. Te has pensado que todas las pelis de personajes al margen estaban dedicadas a ti. Que tu vida no era igual a la de los demás... y efectivamente, tu vida no es igual que la de los demás: es peor. Pero como decía antes, no lo cuento. A mi ya me pueden dar ostias que resisto, resisto todo.

Pues eso,que paseaba por Madrid con una churri. Madrid, enero, ya sabéis: la meseta, un frío que pela...¿o esto ya lo he contado?

Vi la estatua en aquella plaza.La plaza del rastro me dijeron. La estatua de Cascorro en la plaza del rastro...y claro, el pedante nº1 entró a contar una historia que casi no recordaba. Pero da igual, había que tirarse el rollo. Vas con una chati y hay que impresionarla (como si estas cosas impresionaran a álguien en estos tiempos). Ahí fui. Vi un anzuelito con un gusano y entré a él cual sirulo al que le pusieran un pollo asado en la caña: a saco. Y claro, a don Eloy Gonzalo "Cascorro", de la guerra de Cuba lo mandé a la de Filipinas por el morro, sin billetes en bussines class, ni preferente, ni camarote de lujo en el Queen Mary ni na.También se me ocurrio contar que en aquella acción de armas le dieron pasaporte, y po supuesto, Eloy no murio,dejando claro que el pasaporte me lo deberian dar a mí por bocas y por tener tan grande la “muy”. Y por último, dije que habia puesto unas cargas explosivas como si fuera el equipo A (de esas que explotan pero no matan) y el tío, en realidad, lo que llevaba era una lata de gasolina para prender fuego a un blocao...en lo único que atiné fue en lo de la cuerda, una cuerda que se ató a la cintura para que al morir pudieran recuperar su cuerpo.

El caso es que me da verguenza, me da verguenza ser tan patán y no recordar como se merece la historia de alguien así, y por eso viene toda esta chapa que os estoy dando.

Hay gente que se lanza al vacio, a lo desconocido, a la muerte...hay gente que recorre el camino del infierno como si fuera el camino que separa la cocina del cuarto de baño de su casa. Hay gente así, que aunque tiene miedo, que aunque no tiene ni pizca de ganas de palmarla, da un paso adelante,quizás por verguenza, quizás por dignidad, y donde los demás dicen no lo hagas,¡Quieto parao! voluntario ni para el rancho, y cosas asi, ellos sonrien y sin recriminar nada a nadie dan un paso, un paso...un paso que por lo general te lleva a la muerte y muy de vez en cuando, en España, a un cadaver de piedra o hierro que te represente y que algún día colocarán en una plaza, o en un parque, o donde sea.

Hay gente a la que le dedican estatuas por historias como estas... y otros, lo menos que podemos hacer es aprendernoslas y transmitirlas como se merecen, o si a acaso, si no la conocemos bien, callarnos. Pero aquel dia no me callé, y ahora me jodo y hago reflexión y propósito de enmienda para la próxima. Y ya no se me olvidará en lo sucesivo lo fundamental: que Eloy Gonzalo es alguien a quien admirar y respetar, y que yo soy un bocas.

Ciao.


martes, agosto 04, 2009

SARA Y EL LOBO: HERMANOS DE METÁFORA

Mi hermana es Sara, metafóricamente hablando, claro…y esta es su casa, o mejor dicho su isla en el mar del norte.


Sara anda por los campos de girasoles como lo haría en los caminos helados de su islote, como quien anda con esa calma que da la pertenencia de nada, mostrándonos así, con desdén, que en realidad todo le pertenece. La azota el pelo una leve brisa veraniega que bien podría ser un viento helador del ártico (tampoco se iba a inmutar si ello ocurriera). En vez de barcas y aparejos de pesca tiene una higuera y geranios que riega siempre a última hora. Sara posee sus tardes de invierno remendando redes al calor de la chimenea, y fuera de su metáfora, pasa las tardes en una mesa sombreada por un olmo siberiano en la que escribe y bebe Monacós. Sus noches de allí, de brumas y nieblas, son aquí, fuera de su metáfora, de estrellas y de ladridos de perros, que siempre fueron sin duda los auténticos dueños de las noches de los pueblos.


Siempre he tenido claro que necesitamos de metáforas para explicar algunas cosas de nuestras vidas. Sara ha elegido una de las más bellas que conozco.

Podría decirse que Sara no tiene familia, ni amigos...todo porque habita aislada en su isla remota donde solo la visitan los albatros. Podría decirse que el mar la cerca y que, afortunadamente, nos protege de ella. Podría decirse que…

Hay gente que debe encerrarse, no como una forma de supervivencia propia, si no más bien ajena. Encerrarse, al fin y al cabo, es protegernos a los demás del bello y aniquilador salvajismo que poseen.

Mi metáfora ya sabéis que es la del lobo…solo os diré que de vez en cuando me deja comer en las mismas puertas de su cabaña, quizás, porque en su metafóra mi metáfora encaja.


En el islote de Sara Fedrika... una foto que me hizo ella en su jardín. Que dias tan majicos he pasado.

domingo, julio 26, 2009

MERMELADA

La soledad es peligrosa: cuando estamos solos mucho tiempo, poblamos nuestro espíritu de fantasmas... GUY DE MAUPASSANT


Él le metía el dedo en la oreja
para hacerle cosquillas
y le rascaba la espalda
intentando borrar una peca…
«tatuaje infantil»
gustaba pensar.

Ella le acariciaba la cabeza
cuando reposaba en su abdomen
y le gustaba citarle
todos los sabores de mermelada
que había probado
mientras se preguntaba:
« ¿Me es fiel?
¿Me querrá siempre?».

A las curvas de la carretera
no les importa su historia de amor
así que tampoco les importa
si hubiesen durado juntos hasta la vejez.

Juan pertenecía a Blood and Honor.
Davinia era ideóloga skingirl.
Los fines de semana
cosían a patadas
a negros,
moros
y sudacas.

Verdaderamente...
¿Qué es lo que importa de la vida?





(Busacaré en la carretera lo que llevo buscando toda la vida, y como en toda mi vida, no lo hallaré... y luego, como lógica consecuencia, llegará el mar... eso es lo único que sé de este viaje que comienzo.

Busco a alguien que me diga, que cuando muera, la primera visión que llegará a sus ojos será la del mar…la busco).